En Automoción L´Eliana siempre decimos que cuando crees que el mundo se te queda pequeño es momento de coger el mapa y planear una experiencia inolvidable. Sabemos que para ti el trayecto es un destino en sí mismo, por eso te traemos un itinerario que está diseñado para paladear cada kilómetro y que combina elegancia, naturaleza, romanticismo, arte y un patrimonio maravilloso que vas a disfrutar desde el momento uno. ¿Nos acompañas a un recorrido por uno de los lugares más bonitos de europa?

Así comienza el viaje

Ponte cómodo. El viaje que te proponemos comienza en Bérgamo. Piérdete en el estilo gótico de su duomo, en las tiendas de lujo de la Galería Víctor Manuel II y disfruta de una ópera en el prestigioso Teatro de la Scala. Cuando le hayas sacado todo el jugo a la capital de la mayor área metropolitana de Italia, cogeremos la Ruta por los Lagos del Norte, una carretera que te dejará sin aliento.

Costas de postal y una gastronomía inmejorable

En el camino de Milán a Verona, además de admirar los grandes lagos de Italia (Como, Lugano, Maggiore, Orta, Garda y Iseo) vas a pasar por encantadoras poblaciones, donde Varenna, Stressa, Tremezzo y Menaggio son paradas obligatorias. Estas pequeñas ciudades encantadoras son ideales para disfrutar de la gastronomía italiana y una copa de buen vino en un entorno único. Si eres un apasionado de la náutica, puedes alquilar un velero para explorar las costas con más calma.

En ruta hacia el lago Iseo, pasarás por Sarnico, una localidad perteneciente a la provincia de Bérgamo. Vas a disfrutar de una de las ciudades más bellas de este lago. Conduce hasta Iseo. Allí vas a disfrutar de un interesantísimo casco histórico con edificios medievales. Visita también Sulzano y toma un ferry a Monte Isola, una isla que aloja en su parte más alta a la Rocca Martinego, un castillo oculto por la vegetación que data del siglo XIV. Te encantará descubrir los estrechos callejones, casas ocultas, arcos, escaleras y casas señoriales de familias nobles.

Romance en Verona

Ya en Verona no tienes más que perderte en su romanticismo. Comienza con una visita a los puentes romanos e imprégnate del aire medieval de la Piazza delle Ebre. Sube a la Torre de Lamberti y disfruta de una ópera en la Arena de Verona, rencarna el romance de Romeo y Julieta en la Casa de Julieta y acaba el día dándote la buena vida en los restaurantes del Liston.

¿Qué te ha parecido este recorrido de Milán a Verona? ¿Seguimos conduciendo hasta Venecia?

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